Fundación Catalina Mir

Fundacion Catalina Mir Catalina fundó en la segunda década del s. XX una Escuela Noctura en el giennense Barrio de la Alcantarilla. Su propósito era atender la educación de niños que, en aquel entonces, estaban dedicados al trabajo desde edad temprana. Su vitalidad y entrega sostuvieron ese empeño hasta el final de sus días: muchas generaciones se beneficiaron de esa dedicación. El fallecimiento de Catalina Mir, en el año 1961, no interrumpió la tarea, pues fue sostenida por sus hijos. El cambio de las condiciones sociales y económicas favoreció la adaptación a los tiempos de las actividades de la Escuela, conservando su espíritu originario: la promoción social y cultural de la familia y de la juventud. Con este fin, se actualizaron sus estatutos, se cambió su denominación por el actual de FUNDACIÓN CATALINA MIR y se amplió su radio de acción al conjunto del Estado. También se fijó como objetivo contribuir a la cooperación internacional para el desarrollo en los países del Tercer Mundo. El Patronato de la Fundación está presidido por Antonio Guillén Gea.

La FUNDACIÓN CATALINA MIR está inscrita con el nº 23/0084 en el Registro de Fundaciones de competencia estatal, y está clasificada como de Beneficencia particular pura por Orden del Ministerio de Sanidad y Seguridad Social de 31 de diciembre de 1980 (B.O.E. del 2-3-1981). Adaptó sus estatutos a los requisitos de la Ley 50/2002, de Fundaciones. En septiembre de 2007 se inscribió en el Registro de Organizaciones no Gubernamentales de Desarrollo adscrito a la Agencia Española de Cooperación Internacional. En su artículo 5º se establecen sus fines:

La Fundación tiene como fines promover y realizar actividades de carácter asistencial y formativo en favor de la familia —especialmente las numerosas— y de los jóvenes que estén en período de formación profesional, que sean conformes a los valores éticos de la civilización cristiana.
Asimismo, la Fundación promoverá el voluntariado social y el impulso de la cooperación internacional para el desarrollo en los países del Tercer Mundo.

Desde el principio, la FUNDACIÓN CATALINA MIR ha continuado de modo incesante sus actividades y las ha ampliado y adaptado para atender las necesidades emergentes. La experiencia adquirida y la circunstancia del cambio de siglo y milenio animaron al Patronato de la Fundación a reorganizar las actividades, dotándolas de nueva consistencia organizativa y desarrollo homogéneo, adecuados a los retos que demanda la sociedad civil. Fruto de ese trabajo ha sido el establecimiento de CUATRO programas, que encauzan el desarrollo de todas las actividades fundacionales: Vía Joven, Familiaria, Interglobo y Milenio.